domingo, 13 de marzo de 2016

“Terror rojo”: Causante principal del Fascismo del Siglo XX


“Terror rojo”: Causante principal del Fascismo del Siglo XX



Luego de  la Primera Guerra Mundial, (1914-1918) los países triunfadores  se reunieron en la llamada “Paz de parís”, donde se buscó llegar a acuerdos con  aspectos tanto territoriales como políticos, para los países que habían participado en esta guerra. Uno de los más importantes acuerdos que se llegó fue el “tratado de Versalles”, el cual afectó a los países derrotados, principal y crudamente a Alemania. Otra parte que se vio muy afectada  fue la economía post guerra, donde los principales fenómenos fueron la inflación e hiperinflación en muchos países al finalizar la guerra. Esto, sumado al déficit económico, el desempleo y la inestabilidad política, llevaron a una falta de desconfianza en países, ya que tantos factores influyendo de manera negativa a la nación, acrecentaba la desconfianza de las clases en especial las clases medias y de manera más radical  en  Alemania, donde se produjo una falta de legitimidad sobre todo hacia los gobiernos por parte del pueblo.

Otro suceso que surgió dentro de la Primera Guerra Mundial, y causó un alto grado de impacto para los propios habitantes del país y para el mundo entero, fue la Revolución Rusa, con impacto nos referiremos a un suceso que influyó fuertemente en la vida de muchas naciones, pero por sobre todo, el imperio Ruso, un imperio que llevó a cabo prácticas propiamente totalitarias y a la vez con principios marxistas muy desarrollados. Estas experiencias, condujeron a un nivel de impacto no sólo para el propio país, sino también un impacto mundial ante estas prácticas. Siguiendo con este suceso, fue una de las principales causas de la formación de una ideología que rechazaba las ideas liberales.  En este ensayo, nos centraremos principalmente en analizar e identificar cuáles fueron las causas de acontecimientos que se desarrollaron luego de  la Primera Guerra Mundial que generaron un rechazo hacia las ideas liberales, acompañadas de las ideas revolucionarias como las de Rusia, enfocándonos en mayor grado a los totalitarismos fascistas que surgieron luego de la crisis del liberalismo.

Antes de finalizar la Primera Guerra Mundial. Rusia estaba inserta en una economía bastante desigual, en donde la nobleza era la dueña de grandes cantidades de tierra. Algo  que facilitó un planteamiento de revolución hacia las autoridades de la época. En estas instancias, surgen los “soviets” se convertirían en  representantes de los sindicatos y atreves de esto se mantendría cada vez más la representación de estos hacia el pueblo, de manera que la ideología que estos llevaban  era para hacer que el pueblo fuera parte de los cambios y se sintieran más representados por el gobierno en el texto de Edwart Hellett Carr podemos sostener y argumentar la idea de representatividad de los Soviets: “El objetivo a la vista no era una república parlamentaria, sino una república de los soviets de diputados obreros, campesinos y campesinos pobres en todo el país, de arriba y abajo”.[1] Lo que esta cita nos da a analizar, es que los Soviets no se mostraban hacia el pueblo como una autoridad desde abajo, sino todo lo contrario: como representantes al mando que venían desde abajo, desde estos principios se buscaba la llegada de los Soviets hacia el pueblo en general.  Esto, fue dando paso a la formación de dos principales bandos en contra el zar, llamados: Mencheviques y Bolcheviques, el que recibió mayor aceptación de parte de Lenin (futuro líder del partido Bolchevique) quien le dio todo su apoyo para luego llevar a cabo la revolución, fue el bando Bolchevique, dada su mayor flexibilidad apoyada por un pequeño grupo de revolucionarios profesionales, con esto nos referimos a que eran menos extremistas en términos de seguir explícitamente a Marx. Pues, estos se basaban en las ideas marxistas, pero sabían que debía moldearse a la época y contexto. De a poco y con circunstancias claves, se da la revolución de Octubre, en donde Lenin toma un papel fundamental dentro del proceso revolucionario, ya que él, a diferencia del gobierno provisional que se da anteriormente al (gobierno fallido) comprendía que Rusia debía salir de la guerra. Es por esto, que crea una organización que más tarde le permitiría llegar al poder,  el cual tenía como base el poder del soviet. La revolución de Octubre, fue comandada por el bando Bolchevique, en donde Lenin queda a cargo y comienza la “Revolución Bolchevique”. Lenin, además de sacar a Rusia de la guerra, llevó a cabo la expropiación tierras (de terratenientes) para luego entregárselas a los campesinos, esta media fue, sin duda, de carácter revolucionario, debido al alto principio de ideas marxistas, con esto nos referimos a la expropiación de tierras, ya que buscaba llevar a cabo un principio de estado benefactor, donde el estado posee los recursos y le entrega bienes y trabajo a su población, esto fue algo nuevo e innovador en la historia  de Rusia que implicó un carácter radical para la economía y política de la nación, en donde el estado se haría cargo y tendría un cierto papel de “proveedor” e implantar una economía de mercado centralmente planificada. Junto con estas medidas económicas, se llevan a cabo ilegalización de partidos de derecha, centro e incluso partidos de izquierda que no pertenecieran a la misma ideología Bolchevique. Lo que llevó a una dictadura que tenía como objetivo reprimir a todos los que estuvieran en contra del poder al mando. De esta manera se siembra el llamado “terror Rojo”, el cual profundiza Stalin, una vez Lenin muere, con este terror, queremos profundizar las extremistas doctrinas que implantaron, el miedo a ser torturado y asesinado por estar relacionado con algún partido de oposición, casos que se daban en este período. Estas prácticas se  dieron paso a grandes cuestionamientos y dieron un impacto mundial con respecto a todas las ideas revolucionarias comunistas, asociadas principalmente a las medidas extremas de Stalin, ya que a la población de muchas naciones observaban estas prácticas  Rusas como un estado donde la represión ideológica a la que estaban sometidos era el impedimento para el principio de libertad personal y un país lleno de inestabilidad política. Los países principalmente asociados a desarrollar doctrinas como una respuesta y claramente contrarias a las doctrinas Rusas, fueron Alemania e Italia, los cuales más adelante llevarían su prácticas gubernamentales con las principales características de “salvar a la nación” de cualquier comportamiento revolucionario, que pudiera llegar a los mismos extremos de Rusia.

En este mismo contexto  se fue desarrollando una crisis económica mundial, más conocida como “la crisis del 29”, la cual desencadenó una desaceleración económica a nivel mundial. ¿Por qué? Porque EE.UU, se encontraba en una etapa de especulación financiera, además de que había una sobreproducción, a todo esto se le sumó los inconvenientes de la Primera Guerra Mundial en Europa, debido a esta, los países del viejo continente no tenían dinero suficiente para comprar  sus principales mercancías. Es así, como la economía estadounidense se estancó, en el momento en que nadie pudo comprarle y a la vez la sobreproducción, alcanzaba su mayor nivel. Esta crisis, se expandió por todo el mundo, afectando fuertemente a países de América Latina y Europa, pero es precisamente gracias a esta crisis lo que comienza a generar otra crisis: la crisis de ideas liberales. Pues, la gente comienza a desconfiar del sistema económico imperante, de las doctrinas económicas asociadas con el liberalismo, como también de las ideas liberalistas revolucionarias.
Para salir de esta crisis se generan muchos caminos, pero uno resaltó por sobre todos, triunfó y resultó ser el más efectivo. Nos referimos al Fascismo. Además de ser el camino más eficiente, era el más peligroso, dadas sus singulares prácticas e ideologías. El fascismo se caracterizó por ser un movimiento nacionalista, antiliberal, antidemocrático y antiparlamentario. Consistía en una ideología violenta, singularmente utilizaba un estilo y estética paramilitar. También tenía una retórica confusa: era algo nuevo sin embargo estaba en oposición a “lo revolucionario”,  también se basaba en un gran sentimiento nacionalista y anticomunista, esto lo podemos ver claramente en el texto de Eric Hobsbawn: “el triunfo del fascismo, movimiento contrarrevolucionario y, por tanto, ultranacionalista e imperialista”, [2]como pudimos ver, este movimiento era bastante irregular en cuanto a principios. Era una combinación muy variada de ideas pero a la vez muy clara y extremista, logró desarrollar temas de interés general, tales  como desarrollar trabajos para la población, esto generó un gran apoyo y la población sentía que el gobierno estaba interesado en los problemas que había y este los solucionaba. Las clases medias, eran las más influenciadas por esta nueva ideología. Cabe destacar que una de las razones más fuertes para potencializar el surgimiento del fascismo fue  el promover el sentimiento de “víctima” en la nación a la que se pertenecía, junto con la “politización” de las masas en contra de las ideas izquierdistas. Esto se puede apreciar y explicar de mejor manera, tal como señala  Robert Paxton, mediante las siguientes citas: “Es en el fondo un nacionalismo apasionado. Y hay aliada con él, una visión conspiradora y maquinea de la historia como una batalla entre los campos del bien y del mal, entre lo puro y lo corrompido, en la que la comunidad o la nación de uno ha sido víctima (...) una condición previa necesaria fue la política de masas. El fascismo, como movimiento de masas, dirigido contra la izquierda, no podía existir en realidad antes de que la ciudadanía hubiese empezado a participar en la política” [3].Estas citas argumentan que el fascismo correspondía a movimiento político y social que sin la politización de las masas contra las ideas de izquierda, el sentimiento de “víctima” de la nación y ciertos principios de “revancha” con un aire a superioridad, no habría podido subsistir. Además, las ideas fascistas buscaban ordenar esta inestabilidad, algo que las masas apoyaban positivamente. Un caso de fascismo es Alemania, país que desarrolló particularmente el movimiento nazi, de régimen totalitario, en el cual los derechos individuales no podían ser superiores a los fines del estado, eso significó para la nación, que todos los actos que realizaban estaban a su servicio. Algo que contribuía aún más el destacado sentimiento nacionalista.  Esto, llevado a la cabeza del líder nazista “Adolf Hitler”, un líder nacionalista que se diferenciaba de los otros movimientos fascistas, por el antisemitismo, la idea de supremacía germánica y el gran interés que se le imponía al pueblo alemán de servir a la nación a como dé lugar . Si analizamos este gobierno, el nacionalismo de Hitler triunfa por bastantes razones; como el miedo al aumento de poder del partido comunista alemán y por la anterior humillación generada por el tratado de Versalles, ya que para la cultura alemana, esto había sido una de las peores etapas que tuvieron que pasar, sumándole que el “levantar la nación” y superar políticamente este  impacto no fue un camino muy corto.

Otro fascismo muy destacado fue el Benito Mussolini en Italia, impulsado como creación de un nuevo orden político basado en la idea de nación,  logró movilizar a las masas usando el llamado “peligro rojo”, Con esta idea nos referimos a la aplicación de su gobierno, usando como un “mal ejemplo” la agitación y prácticas revolucionarias sobre todo las utilizadas en Rusia con Stalin, la hacía ver a la nación que el comunismo, socialismo y liberalismo eran un tipo de “peste” que no debía expandirse ni desarrollarse su país.

Estos gobiernos fascistas, llevaron a una serie de cambios durante el Siglo XX, en cuanto a raza, política y con deseos expansionistas. Cuando nos referimos a raza, nos enfocamos en Alemania. Cuando Hitler, desde un principio comienza con la noción de “antisemitismo”, esto significaba que no podía haber elementos extraños que dañaran la perfección. Para este nuevo gobierno la supremacía germánica jugaba un rol fundamental. Este ejemplo Alemán, tuvo muchas facetas que causaron modificaciones en el Siglo XX. En el caso de Hitler, como líder de Alemania, industrializó el país creando una concepción nueva y moderna de la nación. Un caso que lo demuestra son las autopistas que se edificaron con fines de convertir a Alemania con un país de un perfil desarrollado e industrializado. Esto se puede apreciar claramente en la siguiente cita de Evans: “La creación de una ciudad motorizada no era sólo una elevada visión tecnológica del futuro. También se esperaba que produjera beneficios más inmediatos. Fritz Todt calculaba que la construcción de autopistas daría empleo a 600.000 hombres”[4]. Esta cita nos demuestra claramente el objetivo claro que se proponía este gobierno nazista para evolucionar su nación al estilo “industrializado”. Sin duda, los fenómenos totalitarios, fueron uno de los impulsores más fuertes en cuanto a acontecimientos y cambios desarrollados durante el este Siglo XX. Es por esto, que volviendo hacia nuestro objetivo, el cual correspondía en identificar las consecuencias que se desarrollaron luego de finalizada la Primera guerra mundial, para luego causar determinados acontecimientos que marcaron el Siglo XX, con un enfoque especial en los totalitarismos. Pudimos identificar los movimientos revolucionarios comunistas, los cuales generaron un rechazo de parte de muchas naciones y por sobre todo un desprecio hacia las ideas liberales. Luego analizamos “la crisis del 29”, una crisis estadounidense que terminó por expandirse a nivel mundial, debido a la deficiente condición Europea para comprarle bienes a EE.UU., provocando así otra crisis, que consistía en una crisis de ideas liberales, logramos llegar a los fascismos, una de las mejores opciones cuando se trataba de salir de la crisis y “levantar la nación” este surgió como una respuesta a muchas situaciones, acompañada siempre del sentimiento de “víctima” de parte de la nación, además de darle una énfasis peligrosa a las ideas socialistas, es más, se podría decir que una de las principales causa de estas ideologías de extrema derecha fue el famoso “terror rojo” provocado un miedo constante para todo aquel que se opusiera al partido imperante. Un caso imperante es el partido Bolchevique en Rusia, un partido único, al que no aceptaba opositores, de otro modo, existía la posibilidad de presidio, tortura e incluso la muerte, una de las razones principales para causar el terror. Es por esto, que al surgir los fascismos, significaron en palabras simples: un carácter de “salvación” a la expansión de estas ideas socialistas, la doctrina del fascismo triunfaron, llevándolas a la cabeza de varios países, logrando imperar por un largo periodo de años en el Siglo XX.

Bibliografía:


-  Carr, Edwards. La Revolución rusa: de Lenin a Stalin. Alianza, 2009.
- Evans, Richard. El III Reich en el poder. Península, 2007.
- Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX. Crítica, 2003.
- Paxton, Robert. Anatomía del fascismo. Península, Barcelona, 2005.





[1] Carr, Edwards. La Revolución rusa: de Lenin a Stalin. Alianza, 2009, p. 14.
[2] Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX. Crítica, 2003, p. 44, cap 1.
[3] Paxton, Robert. Anatomía del fascismo. Península, Barcelona, 2005, p.53-55.
[4] Evans, Richard. El III Reich en el poder. Península, 2007, p.329.

Historia de la Modernidad

 Historia de la Modernidad

1) Harvey, nos habla de un período de posguerra, claramente después de la Segunda Guerra mundial, transformando al fordismo, como un “boom de posguerra”, expandiéndose mundialmente.  

Este proceso llevó luego a lo que conocemos como postfordismo, que traía consigo el Estado Neoliberal, en la segunda mitad del Siglo XX. Este se caracteriza por el trabajo en fábrica con unaestructura de producción en línea, con tareas repetitivas, cortas y específicas para cada trabajador. Esto se realizaba en iindustrias desarrolladas y perfeccionadas durante la Segunda Guerra mundial, siendo “mecanismos propulsores del crecimiento económico centralizados en una serie de regiones de gran producción de la economía mundial”. Este proceso se caracterizó por concentrar una mano de obra privilegiada y consumidora, ya que hubo un proceso de reconstrucción, de renovación de las infraestructuras y expansión geográficas por la suburbanización. 

Sin embargo, el crecimiento se apoya sobre varios actores, uno de ellos el Estado, quien asume nuevos papeles para asegurar la realización de condiciones propicias a una producción capitalista, busca favorecer el desarrollo de un clima económico estable, un aumento de los niveles de vida, un compromiso en las relaciones salariales y en el bienestar. Pues, el Estado desempeña un papel específico en el modo de regulación que permite la difusión del fordismo y con posterioridad el postfordismo y su estructura lineal de trabajo en las industrias. Este sistema en los años de posguerra es más bien una “forma de vida” en la producción diaria, que sólo un sistema de producción, la cual implicó una uniformización y una masificación de la producción, una “nueva estética” de la economía.

Es así como podemos relacionar la modernidad económica con este proceso, la modernidad económica se forma por este proceso capitalista, se caracteriza por el auge de esta masificación y expansión de la producción. El postfordismo permitió la expansión del comercio mundial y de las inversiones internacionales, sus nuevas tecnologías que masificaban la producción, lo transformaba en algo novedoso y dinámico a nivel global. Esto, caracteriza profundamente los aspectos que caracterizan a la modernidad económica, un contexto que  trajo ciclos de crecimiento y de negocios mundializados que favorecieron a un crecimiento global estable y una nueva cultura internacional. Según señala el autor, La difusión de este proceso ocurrió bajo una hegemonía económica, respaldada por el poder militar, de los Estados Unidos, que forjó el contexto “de regulación económico-política internacional”, también el marco geopolítico y muchas otras situaciones a favor que permitieron su expansión.
Aunque este proceso se caracterizó por un  pleno éxito, la modernidad económica también trajo consigo un problema de marginación mundial, que fue provocada por los procesos fondistas y postfordistas. Este nuevo tipo de capitalismo causaría una ola de tensiones y descontentos. Sobre todo en el contexto de la segunda mitad del Siglo XX, los trabajadores postfordistas, que se encontraban excluidos de la nueva cultura consumista (muchos sin formar parte de los sindicatos) ya que no eran privilegiados con sus salarios y su papel estaba ligado a ser parte del sistema de la industria al realizar su trabajo pero sin una digna recompensa económica , se convirtieron en la prueba más clara de reproducción de desigualdad dentro del mercado laboral y el descontento frente a la acción estatal, esencialmente ligada a la productividad laboral que confluyeron en un fuerte movimiento político-cultural de resistencia. Es así como se crea el concepto del “Tercer Mundo”, este es uno de los aspectos más importantes dentro de la modernidad económica. A pesar del desarrollo de la ciudad por las grandes industrias, las nuevas tecnologías del postfordismo que aumentaban mayoritariamente la producción, había un sector vulnerable, los marginados de este sistema capitalista, victima de la opresión, de la dominación de parte de los que controlaban este sistema y eran privilegiados de recibir de los frutos del capitalismo.

2) El Estado-benefactor, en un principio, contaba con la definición de “producto inevitable de la lógica democrática”, esto, gracias a la idea que sostenía que los servicios sociales beneficiaban a todos. Pero a medida que avanzaba el Siglo XX, más bien por el año 1980, la realidad niega este proceso. Es más, el consenso que apoyó  las políticas del Estado-benefactor, hoy apoya las políticas contrarias que se basan en la reducción de las prestaciones sociales del Estado.
Bauman, explica una paradoja en que la sociedad democrática, gracias al Estado benefactor, termina apoyando el aumento de la desigualdad. El autor lo explica por un cambio de comportamiento del “votante medio”. Antes, el individuo apoyaba las políticas del Estado-benefactor por falta de seguridad en su situación económica a largo plazo. Pero ahora, este cuenta con su participación a la forma privada de prestaciones para garantizar su seguridad.

Una de las causas de esta crisis que sufrió el modelo del Estado Benefactor, fue cuando la percepción de recurrir a la asistencia estatal, fue resultando con el tiempo, improbable y un sistema de baja calidad, poco atractivo y poco confiable. Gracias al pensamiento de la degradación de los servicios públicos, estos atraerían a los “peores profesionales y administradores”(Titmuss y Townsend), ya que, el Estado realizaba investigaciones de los ingresos, lo que implicaba la perdida de apoyo de parte del Estado a las clases afortunadas. El Estado ya no beneficiaba a todos, había una limitación de la ayuda por estas investigaciones de ingresos. Esto genera una separación entre los que “dan sin conseguir nada”, nada de ayuda del Estado (afortunados) y los que consiguen sin dar, es decir los menos afortunados que reciben ayuda del Estado. Este mismo principio produce también la creación de un estigma para los que recurren a los servicios sociales. Se crea un acto “vergonzoso” y de automarginación de recurrir a los servicios Sociales, se podía apreciar inmediatamente como una persona no afortunada y con menos recursos.

Además, hay un surgimiento de la sociedad de consumo y de la visión” consumista”, que valora por sobre todo la elección, el tener variedad para elegir. Es por esto, que al no haber  elección que implicaba claramente una aceptación de lo que se recibe de los servicios sociales representaba no tomar en cuenta el valor de la “elección”. Esto, vendría siendo lo contrario a la lógica del Estado benefactor, este la valora por sobre todo la “igualdad de necesidad y de derechos”, una contradicción fuerte frente al pensamiento consumista de “la elección”. Contradicción que al fin y al cabo termina de dar por ganadora la lógica consumista.

Algo que poseía sin duda el Estado benefactor era una sobredeterminación, esto sucedió gracias a que este, durante mucho tiempo fue considerado indispensable para la democracia. Sin embargo, habían más motivos para su derrumbe, hay un quiebre en esta sobredeterminación: mientras se le daba  interés y confianza al Estado-benefactor, las necesidades de le economía capitalista coincidían con lo “seguros públicos propuestos” por parte de este Estado benefactor, es decir, tomaba cada vez más un carácter capitalista. Esta fue otra de las causas que contribuyó a la crisis y la posterior caída del Estado-benefactor, ya que este, se encargo de proporcionar una mano de obra especializada, conforme con las expectativas de la coyuntura capitalista. Bauman, nos muestra el capitalismo en búsqueda constante de nuevas fuentes de riqueza. Su economía tiende a reducir los puestos de trabajo, apoyando firmemente las Bolsas de Valores. El trabajo del obrero va tomando un papel cada vez menor en el proceso de producción en el cual (como afirma el autor en el texto) “los negocios se miden por el valor de sus acciones y dividendos antes que por el volumen de su producción”. Gracias a esto, el Estado-benefactor parece cada vez menos atractivo, ya que es evidente la reducción de las necesidades por las empresas de cumplir sus responsabilidades frente a sus trabajadores. Esto genera una percepción de desinterés del empleo del obrero por parte del empresario. “El capitalismo tiende, a largo plazo, a valorar la importancia del desempleo”, Así nos señala el texto.

Más tarde se genera una discrepancia entre el capitalismo y las políticas de prestaciones sociales del Estado-benefactor, lo que lleva a la perdida de interés del capitalismo en sostener el Estado-benefactor, lo que conllevará su derrumbamiento.

Hoy en día, esta percepción de capitalismo casi desapareció. Esto, en beneficio del desarrollo de una gestión flexible de la mano de obra. Hubo un aumento de la demanda de trabajo flexible, globalización del mercado del trabajo, etc.

Con respecto a los desafíos de la esfera política según el autor Arditi, debemos señalar a un autor dentro del texto, Schmitt. Este autor tiene un conocimiento sobre de lo político como algo que excede la estructuración institucional de la política. Es decir, lo político se ve fuera de la esfera propia de la política, siendo definido como un modo de relación en base a una distinción de un colectivo entre “los amigos y los enemigos” que va a concretizarse en un contexto de lucha.

La política excede entonces el subsistema político, proceso que se acelero en las ultimas décadas, a través de las luchas ciudadanas, que representan una participación democrática cada vez mas amplia. Esta ampliación forma de a poco una nueva migración de la política (después de su primera migración del Estado absolutista hobbesiano al Estado liberal). La dispersión del poder genera un escenario polifónico de intercambios políticos a través de la formulación de distintos proyectos, los cuales son desafíos para la esfera política de la sociedad:

El proyecto de neo corporativismo, el cual trataría de desarrollar una especie de “circuito paralelo” al circuito partidario, a fuera de le esfera de la democracia representativa, gracias a la institucionalización de las relaciones entre agencias gubernamentales y grupos de intereses organizados, para enfrentar la sobrecarga del Estado (exceso de demandas enviadas al Estado).

 Otro proyecto que se encontraría como desafío para la sociedad en su esfera política son los movimientos sociales, que experimentan nuevos modos de intercambios políticos a fuera de los espacios institucionales de enunciación política y formas de acción colectiva tradicional del sistema partidario. De esta forma, lo político se inscribe en seno de un lugar supuestamente neutro políticamente: la sociedad civil, lo que da una nueva mirada a lo que conocemos como cultura política.

También los “movimientos internacionalistas”, estos desafían al limite liberal entre un afuera y un adentro de los asuntos públicos, como lugar de participación ciudadana. El afuera de las relaciones exteriores, anteriormente prerrogativa de los Estados entra en la practica política ciudadana, lo que constituye una modificación de la cartografía política del Estado-nación. Las fronteras dejan de confinar absolutamente la política.


Es con estos proyectos que Arditi, plantea desarrollarlos como desafíos para la esfera política en nuestra sociedad, que se basan en ampliar la variedad de participación política de la sociedad y dar más espacios para la interacción de esta esfera política.

Electivo estratificacion social: Desigualdad de Género en el Mercado Laboral Chileno...

DESIGUALDAD DE GÉNERO EN EL MERCADO LABORAL CHILENO: DIMENSIÓN Y JUSTIFICATIVAS


1 INTRODUCCIÓN

La desigualdad es un tema central del estudio de la sociología. Las distintas corrientes que la analizan varían entre condenar la estratificación social hasta aceptarla como condición esencial para la convivencia humana en comunidad. En ese último caso se destaca el  concepto funcionalista de desigualdad[1], en que la estratificación surge de la necesidad de asignar roles en la sociedad. Pero hasta en ese escenario de legitimación, la inequidad de género contemporánea se muestra difícil de justificar. Desde la inserción masiva de las mujeres en el mercado de trabajo después de la II Guerra Mundial[2], las posiciones de hombres y mujeres en la esfera pública se tornaron difusas. O sea, la división por género ya no es relevante como mecanismo de asignación de los individuos en la estructura social.

A una primera mirada, también se puede pleitear que las diferencias actuales entre los géneros tienen origen “natural”, ya que aptitudes físicas definieron el rol de “proveedor” para los hombres y “dueña de la casa” para las mujeres, estructura que siguió (y sigue) apoyada por la cultura de una sociedad patriarcal.

Sin embargo, esa explicación parece insuficiente en un momento en que discusiones acerca de los derechos de las mujeres ocupan el centro del debate público y la equidad de género es percibida como necesaria en un ideal de sociedad. Surge, entonces, una cuestión primordial: ¿porque la desigualdad de género  sigue existiendo?
Para contestar la pregunta de forma satisfactoria y adecuar el tema al formato del presente trabajo, el problema será delimitado geográficamente a la situación de Chile y socialmente a la esfera laboral, ámbito reconocido por algunos autores como “la estructura más importante de estratificación social”[3].

El problema se transforma, entonces, en: ¿qué justifica la existencia de la estratificación por género en el mercado laboral de Chile? Como manera de llegar a una respuesta, el texto se divide en el desarrollo de los siguientes objetivos específicos:

-              definir los conceptos centrales del tema;
-             dar una dimensión para la desigualdad con base en la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres;
-              en la diferencia de ocupantes hombres y mujeres en cargos de poder;
-              y en la existencia de profesiones típicamente masculinas y femeninas.

2 CONCEPTOS TEÓRICOS

Para alcanzar los objetivos propuestos, se empieza con la definición de algunos conceptos centrales. Martin (1995) destaca la importancia de la utilización de la palabra “desigualdad” y no “diferencia”, por ejemplo, para no “ocultar las relaciones de poder existentes entre el colectivo masculino y femenino y la discriminación que, en consecuencia, padece este último” (p. 81). La misma lógica es utilizada con los términos “género” y “sexo”, en que el primero considera “más allá de la biología”. O sea, es una construcción social que “en el caso específico de las sociedades industrializadas, asienta sus raíces (…) en la adaptación funcional a las necesidades productivas del sistema capitalista” y “en la estructuración de las correspondientes representaciones sociales y códigos simbólicos (…) fundamentales para comprender las ausencias y presencias, femeninas y masculinas, de las actividades productivas y reproductivas” (p.82).

También es fundamental tener claro los conceptos de “discriminación salarial” y “segregación y discriminación ocupacional”. El primero ocurre cuando una clase recibe un sueldo menor que otra por hacer exactamente el mismo trabajo[4]. Ya la segregación ocupacional se constituye como discriminación cuando criterios “distintos de la productividad determinan el número de hombres y mujeres que tienen la oportunidad de ingresar en cierta ocupación”[5]. Esa segregación también puede ser clasificada por la concentración en determinados segmentos del mercado de trabajo (segmentación horizontal) y en posiciones de poder relativamente inferiores (segmentación vertical)[6].

En resumen, la desigualdad de género en el mundo laboral se manifiesta por distintas oportunidades para hombres y mujeres con condiciones equivalentes de calificación, capital cultural, etc. En la práctica, esos criterios se visualizan cuando las mujeres ganan menos y ocupan funciones de menor prestigio que los hombres, terminando en el espectro inferior de una situación de dominación. Una teoría representativa de esa visión es el Techo de Cristal[7] que ve la existencia de una limitación al ascenso de las mujeres en las organizaciones. El techo las impide de avanzar y se constituye independiente de leyes o dispositivos oficiales que impongan barreras  a la carrera laboral femenina.

3 DESIGUALDAD EN LA PRÁCTICA

Lo expuesto puede ser fácilmente comprobado con una mirada a la realidad de Chile. El gobierno chileno actualmente calcula que el sueldo de una mujer es en promedio un tercio más bajo que el de un hombre[8]. Otros estudios compraban la brecha. En promedio, una mujer con posgrado gana $990.000, en cuanto y lo que gana en promedio un hombre con posgrado es $1,78 millones[9]. Una investigación con empresas seleccionadas también mostró que en Chile la participación de las mujeres en cargos directivos es de 5,4%[10], ante una mediana de 6,4% en América Latina. Estos datos de a poco van demostrando la diferencia enorme y extensa brecha social entre ambos sexos.

Gracias a esta diferencia que ha perdurado desde la formación de la nación, el país ha comenzado a edificar ciertos prejuicios con relación al trabajo que desempeña la mujer en comparación al que realiza un hombre. Un ejemplo muy claro es el hecho natural de que la mujer pueda concebir un embarazo, algo que pueda significar una pérdida de dinero para ciertas empresas de trabajo o signifique un “problema” poco atractivo de subsidiar y sea mejor opción el contratar un hombre y “ahorrarse el problema.

Sin embargo, existe una serie de situaciones que no involucra este tipo de problemas naturales con respecto al sexo. Como por ejemplo el hecho de tener que designar a una persona a cargo de un puesto importante, como el de nombrar a un hombre o una mujer el cargo de gerente o presidente de alguna organización porque se cree que un hombre pueda llegar a ser más “capaz” que una mujer al tener actitudes o una apariencia más “apta” que la de una mujer. Este caso, y muchos más son evidentes al momento de analizar la diferencia laboral que se tiene sobre los sexos.
Pues, sin embargo, es importante tener en cuenta que existe una discriminación ligada a la cultura machista, ya que desde los inicios de la independencia como país, todas las decisiones e hitos importantes fueron realizados por hombres, algo que con el tiempo sin duda ha ido evolucionando, pero no del todo. Aún hay muchos casos de diferencia de género, se encuentra  muchos casos a diario y es por eso que cada cifra es importante para evidenciarlo.

No obstante, hay que destacar que Chile ya ha logrado obtener dos veces una presidenta del sexo femenino, Michelle Bachellet, junto con la participación política que ha ido desarrollando.

Volviendo al tema anterior, no se debe olvidarse de la desigualdad de género incluye tanto a hombres como mujeres. Un caso importante de mencionar al tocar este ámbito es  la feminización que han sufrido mediante el tiempo ciertas profesiones. Como por ejemplo, uno de los más notorios: educación parvularia. Es muy inusual e incluso imposible poder encontrar hoy en día un educador de párvulo de sexo masculino. Muchas veces, esto tiende a ser por un estereotipo y  un modelo que ha impuesto la sociedad con respecto a que la mujer posee más capacidades en cuanto al cuidado, trato y un instinto maternal que posee por el hecho de “ser mujer”.

Otro ejemplo de profesión feminizada con el tiempo, es enfermería.  Al igual que educación parvularia, enfermería es una carrera que asocia a la mujer claramente más óptima que un hombre al cuidado de una persona casi como una propiedad innata por el hecho de ser mujer. Sin embargo, enfermería vendría siendo una carrera con un porcentaje de hombres bastante considerable (aunque continúa siendo reducido con respecto al porcentaje femenino), en comparación a la profesión de educación parvularia. Una de las razones posibles razones de porqué los hombres no frecuentan considerablemente esta profesión es la “mala visión” cultural que se presenta un varón adulto al cuidar un niño. Por ejemplo, muchas veces, una educadora de parvulo de edad avanzada se ve bastante “normal” otorgándole sus cuidados a un niño perteneciente a la etapa pre escolar. Pero un hombre de edad avanzada, cuidando un niño de edad pre escolar, no se ve igual de aceptado que una mujer en este caso. La mujer se ve maternal y óptima, el hombre se ve totalmente fuera de contexto.

Como señala Silba (2011), la responsabilidad por tareas domésticas y cuidados de hermanos menores son temas indisociables del análisis de las mujeres jóvenes como grupo, especialmente en las clases populares. “Se puede sostener una división básica que corresponde a la división sexual del trabajo más primitivo: las mujeres paren a los hijos, y por lo tanto, los cuidan: ergo, lo femenino es lo maternal, lo doméstico, contrapuesto con lo masculino como lo público”[11].

Siguiendo en el raciocinio, se puede afirmar que la segregación laboral de género es un fenómeno que expresa “el orden patriarcal en el mercado del trabajo[12]. De esa manera, las responsabilidades sociales tradicionalmente atribuidas para hombres y mujeres son reproducidas en el mercado laboral, en las profesiones y oficios y también en la distribución por sectores de la economía y jerarquías organizacionales.
Se puede concluir, entonces, que la participación laboral femenina está fuertemente determinada por “el carácter no remunerado de su trabajo en el hogar y sus dinámicas de entrada y salida del mercado laboral de acuerdo a los requerimientos del hogar”[13]. En ese caso, la distinción de género es determinante para la distinción de clase.

4 RAZONES PARA LA DESIGUALDAD

Aquí ya se adentra en un intento de detección de las causas de la desigualdad laboral de género. Uno de los primeros intentos de explicarla partió de la teoría económica, específicamente la del capital humano.[14] Los adeptos dese pensamiento miran la desigualdad de ingreso entre hombres y mujeres como consecuencia de la más baja productividad femenina que, por su turno, ocurre porque ellas acumulan menos capital humano (calificación, educación, experiencia) al largo de la carrera laboral, ya que dividen su tiempo entre el trabajo remunerado y el trabajo en el hogar.

Sin embargo, datos recientes muestran que en Chile “la situación educativa de las mujeres ha igualado e incluso superado a la de los hombres”[15]. El Ministerio de Desarrollo Social informa que, en 2006, las mujeres chilenas mayores de 15 años estudiaban en promedio 10,3 años, ante 10,6 años de los hombres[16]. Al largo de la vida la diferencia aumenta solo para un año (13 y 14 años, respectivamente). Siguiendo la teoría del capital humano, entonces, la desigualdad salarial de género seria explicada fundamentalmente por la ‘discontinuidad laboral’. Es decir, las mujeres acumulan menos entrenamiento y sufren de la depreciación de sus calificaciones por parar de trabajar en el período de la creación de los hijos, pero eso parece insuficiente para explicar brechas tan expresivas en los sueldos.

La diferencia entre salarios incluso es mayor en el grupo con más años de escolaridad (13 o más), en que las mujeres ganan en promedio 27% menos que los hombres de su misma categoría – ante una brecha de 19% en los otros niveles de educación[17]. O sea, en el grupo en que los miembros claramente dedicaran más esfuerzo para calificarse, la brecha salarial paradojamente aumenta al revés de bajar. Por eso, es necesario recurrir a otras explicaciones.

Aún dentro de la teoría del capital humano, Becker incluye el prejudicio en la ecuación[18]. Para el, las decisiones de los agentes en el mercado de trabajo no ocurren de forma exclusivamente ‘racional’, como manera de aumentar las ganancias, mas también dependen de la expresión de la discriminación, como la visión que un empleador tiene de las mujeres, por ejemplo.

Ese pensamiento ya empieza a cambiar el enfoque del análisis y se encuentra  a camino de otras corrientes teóricas que encaran la desigualdad de género como resultado de las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Esa dinámica incluso determinaría la creación de puestos específicamente femeninos. Áreas con participación casi exclusiva de mujeres, por ejemplo,  generalmente son de tiempo parcial. Beechey[19] concluyó que la mayor parte de los empleos de baja calificación en la salud, educación y seguridad social atiende eses criterios. La justificativa seria en parte funcional, ya que son puestos esenciales y necesitan funcionar por largos horarios, pero también es compatible con la realización paralela de las labores domésticas.
Acerca del reducido número de mujeres en cargos de poder, como ya expuesto anteriormente, la justificativa más plausible es la perpetua renovación de las “formas de dominación” y desigualdad del orden social patriarcal o “retradicionalización” de las relaciones de género”[20].

Mismo en los sectores de la economía donde la participación femenina es central, persisten relaciones de subordinación de tipo patriarcal. Para Cádenas, Correa & Prado, “transformar la desigual distribución del poder en y desde el mercado del trabajo supone un cambio profundo de los imaginarios y representaciones de género (…) en toda la sociedad”.[21]

Para comenzar a sintetizar sobre la desigualdad de género en nuestro país, debemos centrarnos principalmente en la idea de que esta continúa entre nosotros. Es decir, por más que a lo largo del tiempo, este haya contribuido para reducir la desigualdad en el ámbito cultural, político, económico y muchos otros, aun continuamos envueltos en una situación desigual. Seguimos con una base desigual, la superioridad de un género sobre otro no es algo que haya quedado en el pasado. Lo que sí podemos afirmar es que sin duda es un tema que ha ido evolucionando, dando cada vez, más posibilidades de igualdad, aunque claramente no es su totalidad. Hasta ahora, no se ha logrado una superación en totalidad de lo que es la desigualdad en Chile, ya que como mencionamos anteriormente, esta continúa en muchos ámbitos. Con esto nos referimos a todos los ámbitos posibles, desde la educación que recibimos desde pequeños en nuestras casas como la diferencia económica en cargos importantes de una empresa. Acompañado de estas situaciones, la discriminación y los prejuicios, muchas veces injustificados con el objetivo de generar una sobreposición de parte de un género sobre otro.

Es por esto, que además de evidenciar en nuestro análisis, la desigualdad presente hoy en día, nos atreveremos también a proyectar la siguiente situación: la desigualdad que permanece en nuestro país continuará presente en el escenario en el que nos encontramos. Luego de analizar con detención las situaciones que de a poco genera situaciones de desigualdad, hemos llegado a la conclusión de que es difícil cambiarla debido a la base cultural e histórica que nos acompaña. Sin embargo, en el caso hipotético de que las sociedades chilenas adaptaran políticas “anti-desigualdad” para cambiar o evolucionar de manera más rápida las pecunias situaciones que desencadenan la desigualdad presente en nuestro país, tendríamos una muy pronta “mejora” de esta situación. Estas políticas de cambio, debieran ser tanto públicas como informativas y de fomento para una real toma de conciencia de parte de la sociedad. Es decir, debieran ser proyectos fomentados por el gobierno, financiados por el Estado y puestos en vista de todos para así llegar a un nuevo pensamiento, colectivo que sea creado por todos o la mayoría de los integrantes de las sociedades. Un ejemplo se desarrollaría en pequeños comerciales y propagandas en la televisión con el objetivo de fomentar la igualdad entre géneros, tanto política, laboral y cultural. Que diera un gran énfasis en la negatividad y consecuencias negativas que esta desigualdad genera en la vida de las personas y como sería una sociedad con otro tipo de pensamiento y con una base familiar (ejemplo principal más cercano) que pudiera instruir de este modo, a las nuevas generaciones de este país.

Referencias

  • Burin, Mabel (1996). Una hipótesis de género: el techo de cristal en la carrera laboral. Género, psicoanálisis y subjetividad. Paidos.

  • Cárdenas, A., Correa, N. & Prado, X.. (2014). Segregación laboral y género: tendencias y desafíos relativos al mercado laboral de la salud y la educación en
  • Chile. En Polis, 12(38), 397-418. http://www.scielo.cl/pdf/polis/v13n38/art18.pdf

  • Comunidad Mujer (2015). Brecha salarial: Mujeres con posgrado ganan en promedio $990 mil y hombres $1,78 mills. al mes. http://www.comunidadmujer.cl/2015/03/brecha-salarial-mujeres-con-posgrado-ganan-en-promedio-990-mil-y-hombres-178-mills-al-mes/

  • Comunidad Mujer (2015). Mujer y trabajo: La necesaria incorporación de las
  • mujeres a la alta dirección. http://www.comunidadmujer.cl/biblioteca-publicaciones/wp-content/uploads/2015/03/BOLETIN-MARZO-2015-VF.pdf

  • Davis, K. & Moore, W.. (1972). El continuo debate sobre la igualdad: Algunos principios de estratificación. En Clase, status y poder(155-170). Madrid: Euramerica.

  • Fanelli, A.. (1989). Patrones de desigualdad social en la sociedad moderna: una revisión de la literatura sobre discriminación ocupacional y salarial por género. En Desarrollo Económico, 29(114), 239–264.

  • Gobierno de Chile. (2013). El sueldo de una mujer es en promedio un tercio más bajo que el de un hombre. http://www.dt.gob.cl/1601/w3-printer-98691.html

  • León, A., Atria, R. & Franco, R.. (2007). Estratificación y movilidad social en América Latina. Cepal, Santiago.

  • Martín, T.. (1995). Mercado de trabajo y desigualdades de género. En Cuadernos de Relaciones Laborales, 6, 81-92. http://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/CRLA9595120081A





[1] Davis & Moore, 1972.
[2] Fanelli, 1989.
[3] Parsons, 1954 in Franco, León & Atria, 2007, p. 48.
[4] Treiman & Hartmann, 1981 in Fanelli, 1989
[5] Madden, 1976 in Fanelli, 1989, p. 241
[6] Anker, 1997; Anker/Melkas/Korten, 2003; Leitner, 2001; OECD, 2008; ILO 2012b in Cárdenas, Correa & Prado, 2014, p.400
[7] Mabel, 1996
[8] Gobierno de Chile, 2013
[9] Comunidad Mujer, 2015.
[10] Comunidad Mujer, 2015.
[11] Lamas, 2000 in Silba, 2011.
[12] Cárdenas, Correa & Prado, 2014, p. 400
[13] Anker, 1997; Godoy/Guzmán/Mauro, 2009 in Cárdenas, Correa & Prado, 2014, p. 400
[14] Fanelli, 1989
[15] Milosavljevic, 2007 in INE, 2015, p. 22
[16] Ministerio de Desarrollo Social, 2012
[17] INE, 2015
[18] Becker, 1976 in Fanelli, 1989.
[19] 1987 in Fanelli, 1989
[20] Jürgens 2001, 2002; Jurczyk, 2002 in Cádenas, Correa & Prado, 2014, p. 411
[21] 2014, p. 411.